Friday, March 24, 2006

Cantos al mortal.

Quien sabe si encuentres consuelo en lagrimas de tinta, o en saladas gotas derramadas.
O quizás el tacto frío te sumerja en el ahogo, y la emoción perdida descanse en la tranquilidad de tu pecho, tras silenciar la pena con abrazos y voces blancas.
Y si él nace en tus heridas, entonces no tendrá otra vida. Pues sella tus llagas y ahorca tus venas, si deseas que el cuerpo se vuelva cuerpo, mas no un cirio extinguible.
Cierra los ojos y calla, sin exclamar grito alguno al viento,

Cierra los ojos, quien sabe si el viento te juzgue.